La planificación basada en IA se ha vuelto práctica en los últimos años. El motor de planes de NutriWitty usa Claude de Anthropic — no en piloto automático, sino dentro de límites bien definidos.
La pregunta clave: ¿puede la IA tomar decisiones médicas por sí sola? No. En nuestro sistema, cada plan es un primer borrador de la IA, luego aprobado por nuestra dietista. Legalmente, el artículo 6 de la KVKK sobre el tratamiento de datos de salud exige este paso.
Lo fuerte de la IA: evaluar la diversidad de parámetros (edad, estatura, peso, objetivo, alergia, preferencia alimentaria, condición crónica, nivel de actividad, contexto estacional) a la vez y producir recomendaciones coherentes. Una dietista humana puede hacer lo mismo — pero le toma más tiempo. La IA reduce esto de 45 minutos a 3.
Lo débil de la IA: casos matizados, condiciones médicas raras, apoyo motivacional. Ahí entra la dietista. En el chat de NutriWitty la IA pone su límite con claridad: «Esto debería ir a tu dietista — le dejo una nota corta».
Conclusión: el modelo híbrido IA + humano supera tanto a la IA pura como al enfoque puramente humano. Velocidad (IA) + responsabilidad (humano) = coaching nutricional escalable y seguro.
